











El Dr. Andrew Taylor Still (1828-1917) nació en Virginia fue el fundador de una nueva visión de la salud. Su visión de la osteopatía fue recogida en su libro «The Osteopathic Blue Book» donde afirma que la osteopatía es un sistema terapéutico que se basa en el diagnóstico y tratamiento de las alteraciones morfológicas y mecánicas del organismo. La osteopatía trata de dar movilidad a las estructuras que la perdieron y aumentar el aporte sanguíneo. Reequilibrando así la estructura y facilitando la actuación de los sistemas de autocorrección del cuerpo. La osteopatía abarca una gran variedad de problemas traumatológicos como son dolores de espalda, tortícolis, esguinces de repetición etc.
La manipulación visceral evalúa y trata la motilidad y la movilidad de los órganos, así como su envoltura fascial. Y como la estructura repercute en la función visceral y viceversa. La manipulación visceral está basada en la aplicación específica de fuerzas manuales suaves que estimulan la movilidad normal, el tono y el movimiento de una víscera y sus tejidos conectivos.
Uno de los más sobresalientes osteópatas en el capo visceral es sin duda Jean Pierre Barral. Que ha ayudado a la difusión de esta técnica con su trabajo y enseñanza. La alteración visceral está implicada en gran variedad de disfunciones y síntomas entre los que destacan:
· Cervicalgias
· Hombro congelado
· Dorsalgias
· Hernia de hiato
· Lumbalgias
· Oclusión intestinal
· Coxalgias
· Infertilidad mecánica
1970, el Dr. John E. Upledger observó de primera mano el movimiento rítmico del sistema cráneo-sacral en una intervención quirúrgica. Tras diferentes estudios que le permitieron profundizar en la anatomía y funcionamiento del líquido cefalorraquídeo y las membranas que lo contienen parcialmente desarrollo la terapia Craneosacral. El sistema cráneo-sacral consiste en las membranas (meninges) y el líquido cefalorraquídeo que rodean y protegen al encéfalo y a la médula espinal.
Esto se extiende hacia los huesos del cráneo, la cara y la boca, y desde el cráneo llega a su extremo inferior que es el sacro-coxis (el hueso final de la columna). La terapia cráneo-sacral usa un tacto muy suave (el equivalente a una moneda de 10centimos) para evaluar y tratar problemas en los huesos (cráneo, sacro, y coxis), en las membranas meníngeas, y en la fluctuación del líquido cefalorraquídeo.
· Migrañas, Cefaleas
· Dolor Crónico de cuello y espalda
· Alteraciones motoras y de coordinación
· Problemas de estrés y relacionados con tensión
· Desordenes infantiles
· Lesiones traumáticas cerebrales y medulares
· Fatiga-crónica Desordenes del Sistema Nervioso Central
· Trastornos emocionales
· Síndrome de la ATM (Articulación Temporo Mandibular)
· Trastornos del aprendizaje
· Síndrome de estrés post-traumático
El tejido conjuntivo de tiene «memoria», y esta memoria tisular se puede “descargar” mediante diferentes técnicas. Pero, ¿qué es la liberación somatoemocional? primero hemos de aclarar que el proceso de somatización es en ocasiones algo necesario. Ya sea porque se junten demasiadas cosas, o porque nuestra capacidad de procesarlas sea limitada (infancia, enfermedad, etc.) nuestro sistema nervioso central puede verse sobrepasado. Es en ese momento, antes de que se puedan producir daños irreparables cuando nuestro sistema va a derivar ese sobreestimulo a la periferia (plexos y tejido conjuntivo) para almacenarlo ahí hasta que pueda ser procesado. Esta somatización nos permite «seguir», pero generara disfunciones y perturbaciones allí donde ha sido alojado.
La liberación somatoemocional permite al paciente descargar lo almacenado en el tejido cuando el cuerpo esta preparado para soltar. Con lo que es el cuerpo del paciente quien busca esta liberación y no el terapeuta quien la provoca. También creo que podría ser importante aclarar que aunque el nombre de liberación somatoemocional nos pueda confundir, no siempre implica la aparición de una emoción en el proceso .
· Desordenes del sistema nervioso central
· Dificultades sensoriales: auditivas, visuales
· Asimetrías craneales
· Alteraciones motoras y de coordinación
· Desordenes de atención e hiperactividad
· Cifosis, escoliosis, asimetrías pélvicas, etc.
· Trastorno del aprendizaje
· Problemas ortopédicos
· Migrañas, cefaleas
· Trastornos respiratorios y digestivos: cólico, estreñimiento, etc.
A lo largo de la evolución el ser humano se ha ido desconectando poco a poco de su entorno natural. Esta desconexión nos altera electromagnéticamente y nos lleva hacia la enfermedad.
La función del terapeuta biodinámico será volver a reconectarnos con nuestro entorno desde un estado neutro y con un tacto sutil. Esto ayuda al cuerpo a alcanzar su propio neutro y le permite recuperar la homeostasis. Equilibrando así las funciones de los sistemas nervioso, endocrino, y mejorando la inmunidad, a través de mecanismos interno de autorregulación. Por lo que es el cuerpo el que se sana a sí mismo en función de las capacidades del binomio terapeuta-paciente.
Fue el descubridor del impulso rítmico craneal. El cual es una puerta de entrada al mundo biodinámica.